Amo el otoño
que respiro hondamente,
aroma profundo,
reminiscencia
absoluta.
Hálito de incienso.
Ciclo de reclusión.
Caen las hojas maduras.
La lluvia es tenue.
Viento fresco para el alma.
Un perfume de nostalgia
va impregnando la tarde.
inunda el día,
ciega de sol
cabalgo entre nubes.
El pincel del aire
resplandece en la espuma
y en las verdosas aguas
en movimiento.
Una gaviota parte el cielo en dos,
mis manos se transparentan
con el sol.
La arena húmeda registra mis pisadas,
entono una melodía
entre el murmullo del agua.
El paisaje habita mi alma.

Viajes
El tiempo azul serpentea
en la carretera nocturna,
destellos de farolas
manchan el asfalto.
La luna es un trozo mineral
suspendido en lo alto.
El tiempo es demora
en las estaciones,
se aferra tenaz
a las paredes y relojes.
Como quisiera hablar con él
para que corra veloz
en la espera,
pero en mi afán
apenas guiña
un lento transcurrir
de minutos vacíos.
Pamela Pérez
Saldaré esta deuda.
No precipitaré mi corazón
por los farellones
de la ausencia.
En el mar de esta vida
las olas crecen,
y se retraen.
La espuma es una
sonrisa lenta
disipándose en la arena.
El sol calienta el día
de nuevas ilusiones.
Y tu camino se va alejando.
Para vernos un día
mas libres
de nuestros pesares.
Pamela Pérez

Hay casas a las que temo entrar
han tejido en su interior
inmensas telarañas de silencio
y, agrietadas
aún respiran añoranzas
del calor que las habitaban
lloran en sus papeles
descolgándose…
en sus muros carcomidos.
en el olor a humedad del tiempo
que impregna todo
ese llanto que no cesa
esa muerte quebrajando
las paredes.