martes, 9 de abril de 2013



I
Busco entre los senderos
la huella que dejamos.
Hace días que los pájaros
anidaron mi sueño.

Te espero silente.
Hay ausencias
en mi pecho.
Mientras la luna crece en el cielo.
Me faltas.

II
Luna florida
pétalos de luz
brillan los
contornos de la noche.



III
El cielo abre su azul
el sol y sus matices avanzan
una nube bosteza lentamente
su andar peregrino.
Pájaros de aire cruzan
y giran.
Me entibia la luz.

IV
Blando y mullido
se percibe el campo
con sus dientes de león
y trigales dorados.
Resplandecen los arbustos
tan verdes, tan blancos
que despiertan
e invitan al reposo.
Quisiera ser este verde
para mirar como van
las nubes en el azul
intenso.
Estar, sólo estar
divagar
el frescor de árboles
y cielo




Pamela Pérez

jueves, 26 de abril de 2012

                                                                  
Florece la luna llena

en el iris del cielo.

El sosiego me perfuma.

Tengo latidos de amor

embargándome el alma.



La luna es un ojo blanco

interrogando la noche.

Descolorida pupila del cielo

Mirándonos.





Me persigue el iris de tu ojo

El parpadeo constante

de alargadas pestañas

Una inquietud

me crece

Como un gigante.





Me adentraré en bosques

de silencio.

Seré rumor de agua,

melodía tenue.

Elevaré mi espíritu

hacia nubes que transitan.

me crece un árbol de nostalgia

dentro



Me dejo mecer por el aire



domingo, 5 de junio de 2011



La ciudad imaginada.

La noche entiende
mi latir presuroso.
El aire es cómplice
de los secretos que guardamos
tras las ventanas.
Las paredes me sujetan
tenaces al hastío.
Mi mente es un reloj.

En esta lucha contra mí
las emociones me traen
y me llevan.
Tu silueta se recorta
en la habitación.
Sombra, adorada sombra
que perseguí insistente.
Nos tocamos entre el humo
que exhalabas distraído
y en la angustia
de mis temores.
No quiero descubrirte.
Mas allá de tu mirada
la noche se extiende.
Pasa como un beso
sobre la ciudad imaginada.

Anhelos

Anhelo un día luminoso
de verde seda teñido

nubes caminando el cielo
con pasos silentes

quiero acostarme en la hierba
y soñar
contemplativa alegre
mientras los dedos del aire
acunan mi alma

abro otros ojos
mas blancos
mas dulces

el día circula apacible
dentro de mí





mujer sumergida

mujer sumergida
pintura mia que refleja la busqueda en el interior del subconciente