jueves, 26 de abril de 2012
domingo, 5 de junio de 2011

La noche entiende
mi latir presuroso.
El aire es cómplice
de los secretos que guardamos
tras las ventanas.
Las paredes me sujetan
tenaces al hastío.
Mi mente es un reloj.
En esta lucha contra mí
las emociones me traen
y me llevan.
Tu silueta se recorta
en la habitación.
Sombra, adorada sombra
que perseguí insistente.
Nos tocamos entre el humo
que exhalabas distraído
y en la angustia
de mis temores.
No quiero descubrirte.
Mas allá de tu mirada
la noche se extiende.
Pasa como un beso
sobre la ciudad imaginada.
lunes, 6 de diciembre de 2010
Viajes
El tiempo azul serpentea
en la carretera nocturna,
destellos de farolas
manchan el asfalto.
La luna es un trozo mineral
suspendido en lo alto.
El tiempo es demora
en las estaciones,
se aferra tenaz
a las paredes y relojes.
Como quisiera hablar con él
para que corra veloz
en la espera,
pero en mi afán
apenas guiña
un lento transcurrir
de minutos vacíos.
Pamela Pérez
sábado, 25 de septiembre de 2010
Saldaré esta deuda.
No precipitaré mi corazón
por los farellones
de la ausencia.
En el mar de esta vida
las olas crecen,
y se retraen.
La espuma es una
sonrisa lenta
disipándose en la arena.
El sol calienta el día
de nuevas ilusiones.
Y tu camino se va alejando.
Para vernos un día
mas libres
de nuestros pesares.
Pamela Pérez

Hay casas a las que temo entrar
han tejido en su interior
inmensas telarañas de silencio
y, agrietadas
aún respiran añoranzas
del calor que las habitaban
lloran en sus papeles
descolgándose…
en sus muros carcomidos.
en el olor a humedad del tiempo
que impregna todo
ese llanto que no cesa
esa muerte quebrajando
las paredes.
sábado, 22 de mayo de 2010
no refleja
ni tu sonrisa
ni el brillo de tus ojos.
El silencio nos envuelve.
Mi mente no cesa
de gritar.
Hay distancia
entre nosotros
Una neblina
inoportuna de pensamientos
nos invade.
Nuestras bocas exhalan humo,
el reloj de arena
esta vacío.
¿Quién me consolará
en este dolor abierto?
Nada se detiene
en este latir silencioso
de ojos errantes.
se guarda en cajas
armarios
mesillas de noche.
Se descuelgan cuadros
se vacían maletas
se arrojan papeles
cuadernos de versos
fotos descoloridas.
Amores antes dulces
ahora arden por heridas
La humedad envuelve
el solitario hogar
La mente recuerda
anhela , trepa
y se esconde.
El final es un vacío de voces
De objetos perdidos
de olores intensos.
Lo construido es barrido
por tempestades de añoranzas
Una gota de dolor
permanece intacta.
Pamela Pérez
Anhelos
de verde seda teñido
nubes caminando el cielo
con pasos silentes
quiero acostarme en la hierba
y soñar
contemplativa alegre
mientras los dedos del aire
acunan mi alma
abro otros ojos
mas blancos
mas dulces
el día circula apacible
dentro de mí
mujer sumergida
pintura mia que refleja la busqueda en el interior del subconciente